Estrés pre vacacional

Estrés pre vacacional

Llegaron las vacaciones y con ellas una mezcla de sentimientos encontrados. Por un lado, la alegría de saber que el tan merecido descanso ha llegado y que finalmente este aire nuevo nos dará un respiro y nos permitirá renovar las energías.

Pero por el otro, nos invade el estrés de saber que nos queda mucho por preparar, que se viene un cambio de rutina y que tendremos que salir de nuestra zona de confort y adaptarnos temporalmente a un lugar distinto, actividades diferentes y hasta acostumbrarnos a una cama y almohada nuevas.

A pesar de todo lo bueno que trae aparejado este cambio transitorio, es necesario pasar por un proceso de adaptación y lo ideal sería comenzar por aprender a desconectarnos de las obligaciones diarias que nos demandaba la vida laboral y familiar. Si a todo esto le sumamos el clima del verano (caluroso y pesado), el combo del estrés pre vacacional estaría completo. Por momentos parece abrumador y no es nada fácil lidiar con todo esto.  Vamos a poner especial atención en algunos aspectos esenciales que guardan relación directa con las vacaciones y que nos pueden generar estrés. Podemos comenzar con los preparativos del viaje. Organizar las vacaciones no es tarea fácil porque hay muchos factores para tener en cuenta y que deben estar perfectamente sincronizados entre sí: destino, alojamiento, actividades, traslados, Etc.

Luego, una vez que ya hemos emprendido el viaje, nos damos cuenta de que tenemos más tiempo para compartir con la pareja, hijos o familia, según la circunstancia personal que nos toque a cada uno. Este reencuentro en los vínculos familiares puede traer roces que muchas veces no sabemos cómo resolver. Esto genera ansiedad, lo  que a su vez deviene en un malestar físico y mental que no nos permitirá disfrutar de las vacaciones.

Dejar descansar la mente y darle un respiro es fundamental y solo toma diez minutos. Relajar la mente implica que las ideas se vuelven a ordenar y que los pensamientos obsesivos o negativos tienden a desaparecer. Un ambiente calmo, con la iluminación adecuada y música apropiada es lo que se necesita para la relajación y es justamente lo que obtenemos al usar las gafas de relajación PSIO.

Otra situación característica de la época vacacional está ligada al cambio de rutina y horarios que puede generar el tan temido jetlag: un conjunto de síntomas que generan malestar debido a una modificación en los horarios del reloj biológico de una persona cuando viaja largas distancias, alterando así los períodos de sueño y descanso. Su primera consecuencia es el insomnio. No poder dormir provoca fatiga, una baja calidad de vida y conflictos en las relaciones con los demás. Un sueño reparador garantiza vacaciones felices para todos.

Gracias a su combinación precisa de luces y sonidos, PSIO reúne y unifica en un solo dispositivo todas las condiciones ideales para conciliar el sueño rápidamente y mantenerlo a lo largo de todo el período de descanso.

Dejemos que las vacaciones se conviertan en un espacio de encuentros agradables con quienes más queremos. Cuando estamos bien vibramos en la misma sintonía que la armonía.